Los juicios rápidos por delitos de tráfico y cómo ayuda un abogado en estos casos

Todo conductor o conductora, se enfrenta cada día, ya sea como víctima ya sea como causante, a un número considerable de variadas situaciones en las que puede precisar la ayuda de un abogado experto en derecho de la circulación.

Dentro de este ámbito tan genérico de los delitos de tráfico, centraremos nuestra atención en los “delitos contra la seguridad vial”, los cuales forman parte de los llamados delitos contra la seguridad colectiva.

Qué tipos de delitos contra la seguridad vial existen

Los delitos contra la seguridad vial incluyen los siguientes tipos delictivos recogidos por el actual Código Penal español:

  • Conducir a una velocidad superior a los límites legales de velocidad establecidos tanto en vías urbanas como interurbanas (art. 379.1 C.P.).
  • Conducir superando las tasas de alcoholemia legalmente establecidas o, en cualquier caso, bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o similares (art. 379.2 C.P.).
  • Los delitos de conducción temeraria (art. 380 C.P.) y de conducción homicida-suicida (art. 381 C.P.).
  • La generación de lesiones y de riesgo a consecuencia de la comisión de cualquiera de los delitos contemplados en los artículo 380, 380 y 381 del Código Penal.
  • Negarse a realizar las pruebas legalmente establecidas para comprobar las tasas de alcoholemia y la presencia de drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas o similares (art. 383 C.P.).
  • Conducir un vehículo a motor careciendo del permiso o licencia, ya sea por no haberlo obtenido nunca, porque le haya sido retirado cautelar o definitivamente, o por la pérdida total de los puntos (art. 384 C.P.).
  • Constituye además un delito de creación de un grave riesgo para la circulación alterar señales de tráfico, colocar obstáculos en la vía, eliminar o anular señales, derramar sustancias inflamables o deslizantes, según el art. 385 C.P.

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Juicios rápidos por delitos de tráfico

En los casos de delitos menos graves y flagrantes, el juzgado de guardia podrá concentrar toda la fase de instrucción y preparación del juicio oral en un juicio rápido. Con ello se pretende agilizar unos procesos que, de prolongarse en el tiempo, acaba en muchas ocasiones con la huida de los imputados y su reincidencia.

Para que pueda efectuarse un juicio rápido de tráfico, el proceso debe incoarse en virtud de atestado policial, sin que resulte suficiente una querella o denuncia.

También debe existir un detenido, el cual debe haber sido puesto a disposición del juzgado de guardia. O al menos, ha de existir una persona denunciada a la que se haya citado ante el juzgado de guardia.

Si el juez opta por este tipo de juicio, se convocará tanto al Ministerio Fiscal como a las partes a una audiencia para que se pronuncien acerca de la apertura del juicio oral y del sobreseimiento de la causa. Deberán además ratificar o solicitar medidas cautelares.

 

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¿Cómo ayuda un abogado en un juicio rápido de tráfico?

El escrito de acusación será entregado al acusado en el mismo acto. Ante dicho escrito, el acusado podrá conformarse o no conformarse.

Podrá conformarse con la acusación vertida si la pena por el delito que se le imputa no supera los tres años de prisión, la multa sin importar su cuantía, o cualquier otra pena distinta que no supere los diez años.

Pero también podrá no conformarse si las penas superan los límites señalados, o porque simplemente no está de acuerdo.

En este último caso, el abogado defensor deberá ejercer como tal, ya sea presentando el escrito de defensa, ya sea formulando esta defensa de forma verbal.

El abogado también podrá solicitar un plazo máximo de cinco días. En este caso se citará a las partes, y el escrito de defensa será presentado ante el órgano de enjuiciamiento.

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